Entrevista Rector

“Vivimos un periodo de transformación, y tenemos las capacidades para afrontar este desafío”

 

Entrevista a Gonzalo Vargas Otte, Rector de INACAP

“Vivimos un periodo de transformación, y tenemos las capacidades para afrontar este desafío”

Gonzalo Vargas Otte, Rector de INACAP

INACAP está adentrándose a toda máquina en una nueva etapa de su historia, que se caracteriza por una importante complejización de su quehacer. Su tradicional foco en la docencia hoy es acompañado por las misiones de Investigación y Vinculación con el Medio, lo que se está reflejando en diversas iniciativas de largo alcance –algunas de las cuales son abordadas en esta misma publicación– que resultarán en cambios profundos.

Para hablar en detalle sobre los alcances y efectos esperables de este cambio, el Rector de INACAP, Gonzalo Vargas, parte advirtiendo que tan o más importante que lo que cambia es aquello que no cambia: “Fuimos creados como un agente de cambio, con visión y presencia nacional, como parte de una alianza público-privada a fin de mejorar la productividad, la movilidad social, la competitividad y la equidad. Todo lo que estamos emprendiendo en este periodo transformacional, es para seguir honrando nuestra razón de ser”.

 

¿En qué consiste exactamente la transformación institucional que experimentamos hoy?

Si miramos nuestra historia, vemos que hay algunos hitos en que hemos cambiado de manera drástica la forma en que cumplimos nuestra Misión. Entre la década de los 60 y 1981 nos dedicamos a la capacitación, y así éramos reconocidos por la sociedad. A partir de 1981 ingresamos a la Educación Superior con el IP y el CFT y se nos reconocía principalmente como el “Instituto INACAP”, y en 2005 pasamos a ser un Sistema Integrado con una Universidad de carácter eminentemente docente.

Sin embargo, en 2016 coincidieron hitos como nuestro cincuentenario y el proceso de planificación estratégica, los que nos impulsaron a plantearnos una nueva visión para la etapa que estaba comenzando, y esa visión es la de llegar a ser una institución de clase mundial en nuestra categoría. El PDE 2020 recoge las líneas de acción prioritarias que nos ayudarán a prepararnos para dar el salto al cumplimiento de esa visión.

A eso debemos agregar el resultado de la acreditación de la Universidad y la inminencia del nuevo proceso de acreditación para 2018, lo que agregó urgencia a algunas líneas de acción a fin de sortear exitosamente ese hito. Tanto para sortear este desafío inmediato como para acercarnos a nuestra visión, era necesario redefinir ciertas cosas, y la más esencial es que pasamos de ser una Institución docente, es decir, de tener una misión, a declarar que tenemos tres misiones: Docencia, Investigación y Vinculación con el Medio.

Esta es una transformación enorme a nivel institucional, comparable con los grandes hitos del pasado, pues demanda la adquisición y desarrollo de competencias que estaban en ciernes en nuestra Institución, así como una reorientación importante de lo que veníamos haciendo en vinculación con el medio.

 

¿Es tan grande la transformación, considerando que algunas de esas cosas ya se venían haciendo?

En efecto, la investigación es algo que algunos académicos de INACAP ya vienen desarrollando, pero para responder a nuestra nueva visión y al aporte que queremos hacer al país, tenemos que sistematizar nuestros esfuerzos y procesos para generar nuevo conocimiento, de modo que agregue valor en aquello que nos importa: la docencia y la competitividad de los sectores productivos de todo el país.

Del mismo modo, la vinculación con el medio en INACAP tiene un nivel de madurez importante, pero al declarar que es una tercera misión, debemos ampliar su alcance de una manera tal que realice una contribución directa al desarrollo del país (no sólo a través de nuestros egresados), particularmente de sus regiones, y como Institución decidimos hacerlo en los ámbitos productivo, social y cultural, en ese orden de importancia. Esto ya está recogido en la Política y el Plan Institucional de Vinculación con el Medio.

La docencia también está experimentando cambios importantes –como la Carrera Académica y el nuevo Sistema de Admisión– para amoldarse a las exigencias de planteadas por las otras dos misiones, pues nos interesa que las tres misiones funcionen integradamente.

 

¿Cómo se podría lograr ese funcionamiento?

Si bien la docencia, la investigación y la vinculación con el medio son misiones comunes de muchas universidades en Chile y el mundo, creemos que podemos desplegarlas de manera coordinada y apalancando nuestras fortalezas a fin de generar una contribución única y distintiva, digna de una institución de clase mundial.

Pongo un ejemplo. Estamos potenciando la capacidad de investigar y de generar conocimiento nuevo en nuestra Universidad, pero ese conocimiento nuevo no estará dirigido a cualquiera de los muchos ámbitos del conocimiento. Puesto que nuestra primera misión es la docencia, y que tenemos una importante trayectoria como Institución docente, es lógico que enfoquemos nuestros esfuerzos de investigación en seguir perfeccionando ese aspecto de nuestro quehacer. En cierta medida, esto lo veníamos realizando bajo el concepto de innovación educativa, con los concursos de Innovación Docente, el Seminario de Innovaciones Pedagógicas y el Congreso Educativo, pero hoy tenemos que dar un paso más allá y traducir lo que ya hacemos al formato con que se reconoce la investigación en el mundo académico, como son las publicaciones científicas y las patentes.

En otras palabras, desarrollaremos investigación como otras universidades, pero no cualquier investigación, sino aquella que se apalanque en nuestras fortalezas, como la docencia, dadas nuestra trayectoria y la enorme fuente de información que significa contar con 121 mil alumnos repartidos en las 15 regiones del país.

Del mismo modo, la vinculación con el medio de INACAP se apalanca en la fuerte presencia regional y en el impacto que cada una de nuestras Sedes genera en el entorno local. Esta fortaleza nos permite maximizar el impacto de los hallazgos y buenas prácticas que desarrollemos en docencia o investigación, pues muchos pueden ser replicables a otras regiones, multiplicando así la contribución realizada. No haremos cualquier vinculación con el medio, ni tampoco cualquier docencia, sino aquellas que ayuden a potenciar las otras misiones de la Institución a partir de sus fortalezas.

 

¿Cuáles son esas fortalezas? ¿Debería bastar con ellas dado el tamaño del desafío?

Son muchas y varias de ellas bastante evidentes. Nuestra presencia genuinamente nacional, con 26 Sedes en las 15 regiones y el impacto real y potencial que ello implica en el desarrollo local. Nuestro carácter no selectivo nos permite tener una cobertura importante y una gran diversidad de perfiles de alumnos. Tenemos un fuerte vínculo con el sector productivo y sus necesidades, a través de la Confederación de la Producción y el Comercio y de Sercotec, y una estructura gobierno corporativo que nos permite movernos ágilmente para ponernos a tono con esas necesidades y con las tendencias que lo están cambiando todo, como es la Cuarta Revolución Industrial que estamos viviendo. También tenemos una trayectoria importante en docencia y formación, desde donde podemos aportar mucho en conocimiento nuevo al mundo académico y a nosotros mismos.

A estas fortalezas tenemos que sumar otros atributos que estamos desarrollando en este momento, como la reconceptualización de todo el ciclo formativo del alumno (desde su ingreso, pasando por su trayectoria académica y su inserción laboral) a través del proyecto estratégico Docencia 2020; nuestra capacidad de reconocer la trayectoria y talentos de nuestros docentes a través de la Carrera Académica y la Jerarquización; el desarrollo de nuestra capacidad de Investigación y Desarrollo en los ámbitos productivos y educativos; el apoyo al desarrollo de los ecosistemas de innovación y emprendimiento en las regiones, y tantos otros que se están moviendo principalmente en la forma de proyectos estratégicos.

También confiamos en que nuestros avances en Gestión de la Calidad, mejorando permanentemente nuestros procesos, nos ayudarán a consumar esta transformación de la manera que queremos.

Cumplir cabalmente con nuestras tres misiones va a requerir tiempo y mucho trabajo, pero estamos seguros de que con ello vamos a hacer una contribución aún mayor que la que hemos hecho en los últimos 50 años.

 

¿Cuándo deberíamos ver resultados de esta transformación?

Ya estamos viendo los primeros indicios. Con apenas cuatro años de funcionamiento, la Clínica MyPE está presente en 20 Sedes de INACAP y este año atenderá a cerca de tres mil micro y pequeñas empresas, con la participación de nuestros alumnos y docentes. Los Centros de Desarrollo de Negocios de Sercotec, de los cuales somos los principales operadores a nivel nacional con siete centros, están atendiendo a una cantidad similar de empresas y emprendedores.

Si iniciativas como estas, que aún están creciendo, ya son capaces de atender en conjunto a más de cinco mil empresas en un año, entonces podemos esperar un impacto significativo en el desarrollo productivo de las regiones de Chile, y generar conocimiento sobre estas experiencias que nadie más está en posición de generar.

Si a eso sumamos lo que ya se está haciendo en promoción de la innovación y el emprendimiento, o en el desarrollo de la Educación Media y otros programas más recientes, podemos esperar que con los años nuestro impacto en el desarrollo del país –a través y desde las regiones– debería crecer sostenidamente, y ser reconocido por el mundo académico y por la sociedad en general.

 

Entonces hay razones para estar optimista…

Sí, muchas y muy buenas. Si bien esta transformación es un desafío importante, nuestra Institución ya ha demostrado tener la capacidad de asumir grandes retos, muchos de los cuales otras instituciones ni siquiera se han animado a intentar.

Muy pocas instituciones en Chile y en el mundo son capaces de impartir una educación pertinente y de calidad de manera consistente en 26 Sedes distintas, y podemos afirmar esto porque tenemos la gran mayoría de nuestras carreras acreditadas en aquellos lugares donde se imparten. Haber actualizado nuestra oferta académica en cuatro años y contar con procesos estandarizados para que esto resulte en programas de igual calidad en todas nuestras Sedes, también fue una tarea enorme que supimos sacar adelante.

Creo que con esos y otros logros como base, estamos en un nivel de madurez que nos permite acometer y lograr los ambiciosos propósitos que nos hemos propuesto. Y si bien esto ya lo dije antes, creo que vale la pena repetirlo: lo mejor aún está por venir.